En plena democracia y por publicar ESTA portada
No daba crédito a mis ojos. Cuando esta tarde escuché la noticia en el avance informativo pensé que por fuerza debía de haber oído mal, o que Telemadrid (lo reconozco, estaba viendo TeleEspe, pero es que me apetecía ver un western) se había sacado otra de sus infamias de la manga. Pero era cierto, lo era. El juez de la Audiencia Nacional había decretado el secuestro judicial de la revista, a la que seguiría la web y fuertes -e inútiles- presiones para que la imagen no se difundiera por Internet, por presuntas injurias a la Corona. ¡Al retrete con la libertad de expresión! ¡¡Y llamamos a los musulmanes fanáticos por protestar contra las caricaturas de Mahoma!!
Mirad, no niego que puede haber justificación legal. Es cierto que el artículo 490 del Código Penal, como informa El País, tipifica como delito las calumnias e injurias contra la Familia Real. Es cierto que el artículo 20 de la Constitución establece como uno de los límites a la libre expresión (también artística y creativa) el derecho al honor y a la intimidad. Pero, lo siento, no deja de ser esperpéntico.
EL JUEVES, en sus ya 30 años de historia, ha practicado siempre un humor irreverente y sarcástico, cuyas portadas han sido unas cuantas veces motivo de polémica y levantado no pocas ampollas, y las risas de varias generaciones de lectores. Lo de El Jueves es humor, válgame Dios -Uy, perdón, borren eso, que no quiero me secuestren el blog por usar el nombre del Altísimo en vano-, y como tal hay que entenderlo. Y si quiere Del Olmo denunciar a El Jueves que lo haga, pero de ahí a decretar el secuestro judicial de la revista y de la web hay un abismo. Lo que han hecho Gómez Pumpido y Del Olmo es CENSURA descarada, intolerable en un estado democrático como éste.
O sea. Como El Jueves se mete con la corona, decretamos el secuestro judicial. Eso sí, cuando Jiménez Losantos insulta, injuria, difama al presidente del Gobierno de España, a los jueces, a la policía, a la Guardia civil y a la abuela de la Fabada no pasa nada. No hay motivo para, en la misma lógica, secuestrar el programa. Tampoco cuando El Mundo se ha pasado tres años, tres, echando mierda a toneladas a propósito del 11M. Publicando abiertamente falsedades y mentiras, comprando falsos testimonios. Pero eso no era motivo de denuncia, no. Las comparaciones son odiosas y esto lo que es es vergonzoso. Que, dicho sea de paso, no sé qué hay de malo en enseñar al mundo a dos mantenidos del pueblo español como ésos, con el dinero que nos cuestan.
Thomas Jefferson, uno de los firmantes de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y posteriormente su tercer presidente, dijo una vez que " si tuviera que elegir entre un gobierno sin periódicos y periódicos sin gobierno, elegiría sin duda ésta última opción". Hasta tal punto veía necesaria la labor de la prensa, por mucho que a veces -como el mismo sufriría más tarde, siendo objeto de una grotesca campaña periodística en su contra, basada en calumnias, injurias e informaciones tendenciosas- sea ésta injusta y poco ética. Jefferson nunca cambió de opinión, pues consideraba que el pueblo soberano sería, en su propio análisis, lo suficientemente inteligente como para discernir la verdad entre todas las calumnias.
Como dice el refranero español, o follamos todos o la puta al río. Ya se verá si se ha cometido injuria, calumnia o atentado contra la intimidad alguno. Pero este secuestro judicial, esta censura, es propia de regímenes no democráticos. Felipe de Borbón es tan blanco de críticas y de bromas (aunque sean de mal gusto) como cualquier otro españolito de a pie. Joder, vaya con los Borbones! ¡Y si no, a qué espera usted, Del Olmo! ¡Secuestre la COPE y EL MUNDO! ¡Acabe usted con la libertad de expresión!