viernes, 17 de abril de 2009

Unas elecciones más IMPORTANTES de lo que algunos parecen pensar

Hola a todos tras unos días de asueto... La verdad, he de reconocerlo, por motivos ocio-laborales de diversa índole... A saber, final de evaluación, vacaciones en Italia (piu bella!) y síndrome post-vacacional agudo (juro que hasta ahora siempre había pensado que eso era una exageración de la peña).
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Vuelta breve al blog para iniciar el primero de una serie de artículos en los que pretendo reflexionar acerca de las instituciones europeas y lo que los ciudadanos y ciudadanas de este viejo continente nos jugamos en las próximas elecciones del 7 de junio.



Leí no hace mucho en algún periódico (lo siento, no recuerdo cual, probablemente El País o Público) que apenas un 37% (¿o era 34?) de los españoles piensa acudir a las urnas el próximo junio. Se está hablando mucho acerca de la posibilidad de que el PP adelante al PSOE en estas elecciones, lastrado el Gobierno como está por los efectos de la crisis... Pero lo cierto es que la sensación más palpable es que los españoles no dan, ni de lejos, a estas elecciones la misma importancia que a las Generales. Aquí no se trata de decidir quién nos gobernará, sino de elegir diputados para un parlamento al que muchos conceden, erróneamente, una muy relativa importancia. La gente no sabe muy bien para qué vota ni que es lo que está en juego, un fallo general del que muchos son probablemente culpables: la clase política, los medios de comunicación, la apatía ciudadana... ¿Hace falta acaso pensar tanto para darse cuenta de que las instituciones europeas cada vez tienen más competencias sobre nuestar vida cotidiana? ¿Que muchas decisiones TRASCENDENTALES para nosotros -derechos laborales, políticas económicas, medioambientales, sociales, etc- se toman ya en Estrasburgo?

Debemos concienciarnos de que estas elecciones IMPORTAN, con mayúsculas. Importante será no quedarse en casa y salir a votar, y además hacerlo informadamente, sabiendo lo que está en juego, llevando nuestros valores a las urnas, trabajando por una Europa más social, más justa y solidaria, más ecológica, más responsable. No debemos quedarnos en casa pensando que da igual, que Europa pilla lejos, que ni nos va ni nos viene, porque pagaremos ese error si no apoyamos a quienes defienden nuestros intereses, nuestras creencias y valores, allí donde cada vez importa más. En Europa.

Por mi parte, lo tengo claro. Con responsabilidad por el futuro de todos.