jueves, 26 de julio de 2007

Edificios de pocas alturas para políticos de igual categoría

La Asamblea de la Comunidad de Madrid vio ayer cómo se aprobaba la nueva Ley de Urbanismo, que limita a CUATRO ALTURAS todos los edificios de nueva creación, propugnando así (en palabras del Gobierno regional y de su portavoz en la Asamblea, Antonio Beteta) "un urbanismo más humano", "alejado de esas colmenas que tanto gustan al PSOE".

Sólo una pequeña observación: estamos hablando de Madrid, no de la Ciudad Real de tan alta estima para la presidenta de la Comunidad. Madrid, capital de España, con unas necesidades urbanísticas diferentes a cualquier otra gran urbe. La muy leal y noble Villa de Madrid, con más de tres millones de habitantes.

La medida, que va en sentido contrario a la Ley del Suelo que con tanto esfuerzo sacó adelante la ex ministra de vivienda Mª Antonia Trujillo, se me antoja un verdadero despropósito y sólo es entendible desde la perspectiva de la derecha española de seguir dando de comer a los suyos. La limitación de las alturas llevará consigo la necesidad de aumentar el terreno urbanizable para cubrir la misma demanda y, teniendo en cuenta que la parte más onerosa de la construcción es la cimentación y la cubierta, esta medida conllevará un necesario encarecimiento de los precios de las viviendas de nueva construcción.
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Por cierto que el Ejecutivo autonómico ha decidido presentar un recurso de inconstitucionalidad a la Ley del Suelo estatal, por "invadir varias competencias autonómicas". Todo le vale al PP de Aguirre para enfrentarse al gobierno de Zapatero. Cuando no es EpC, es la Ley Antitabaco, o la Ley del Suelo... Todo vale, todo lo recurre, cualquier cosa es buena si sirve para retrasar al máximo el obligado cumplimiento de la ley.

Favorece el mantenimiento de la "burbuja inmobiliaria"

Pensémoslo por un instante. Ahora que los precios están estabilizándose y cada vez más expertos predicen un posible estallido de esta "burbuja" inmobiliaria, sale adelante una ley que, por las limitaciones que establece, obligará a utilizar una superficie mucho mayor para poder construir el mismo número de viviendas, elevando los costes y por tanto ayudando a mantener el elevado precio final de las viviendas.

Lo que verdaderamente se debería imponer es un nuevo estilo de urbanismo sostenible y ecológico, en línea con los esfuerzos de las distintas administraciones (no la de Madrid) para afrontar el que a mi juicio es el mayor problema al que se enfrenta nuestra generación: el de garantizar el acceso de los jóvenes a una vivienda digna.

1 comentario:

carmen dijo...

Es que esta gente son la leche. No tienen ningun escrúpulo. Aquí estan, tan anchos, preparando un futuro para seguir chupando del ladrillo ellos y sus compinches cuando cambie el panorama actual.