Hay algo estos días que indudablemente ha cambiado la rutina ciudadana. Estemos trabajando o ya de vacaciones, tostándonos al sol, disfrutando de una sidra en la montaña asturiana o sentados frente al sempiterno ordenador de la oficina, es imposible permanecer ajeno a esta nueva sensación, tan liberadora, refrescante y diferente. Y aunque para muchos ciudadanos habrá pasado desapercibida, este humilde observador -que está frente a ese ordenador de oficina soñando con la sidra que otros disfrutan- no puede por menos que reflexionar en voz alta acerca del analgésico efecto de ese "algo" tan evidente.
.

.
Con el inicio del verano, la actividad pública y política ha decrecido muchos enteros. Tras el Debate sobre el Estado de la Nación y la última y brillantísima remodelación del Gabinete de ministros, los telediarios y los titulares de los principales rotativos adquieren un tono perceptiblemente más suave, aún dando cuenta como siempre de las novedades informativas. Una actualidad light que estos días hace referencia a los sanfermines, a las últimas detenciones de miembros de ETA (paréntesis absurdo: el diputado popular Ballesteros se pregunta "porqué" se producen ahora estas detenciones de etarras e ignora el casi centenar de detenciones durante el fallido "proceso de paz"), al vertido del "Don Pedro" cerca de Ibiza, a la inminente renovación del PSM-PSOE, al aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco (con las oportunistas declaraciones de Rajoy y Acebes) y a los últimos fichajes del Madrid y del Barcelona. Pero aún así, falta algo. Falta, y por contra ganamos mucho.
.
Para ser sincero, tampoco es que haya desaparecido del todo. Pero sin duda ha bajado enteros, y con ello ha mejorado indudablemente nuestra calidad de vida. Hasta trabajando parecemos más felices... Afortunadamente. Hemos llegado a un cambio de ritmo, y los populares parecen haber perdido mucho fuelle. Falta algo, repito. Falta algo y ganamos mucho: tranquilidad, perspectiva, felicidad.
.
¿No lo habéis notado? Ojalá estén callados más tiempo. Falta... Crispación.
.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------
.
En la línea de mis últimos "posts", no puedo evitar dejaros sin compartir algo con vosotros: una perla del tipo de periodismo que protege en los últimos años Telemadrid. Fernando Sánchez Dragó y Fernando Arrabal regalándonos unos maravillosos momentos de esos que hacen historia televisiva. Espe-rpéntico.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario